Pinchacitos de armonía…

Pinchacitos de armonía…

Esto que escribo, te lo cuento, me lo cuento.

La anécdota que te cuento a continuación puede que te interese, tengas o no piano, pues la cosa va de armonía y pinchacitos… y de esos tenemos todos y los podemos usar a nuestro favor.

Hace 32 años, mi abuelo me regaló un piano, un buen piano, ha tenido muchas afinaciones pero ninguna armonización.

Hace una semana tuvo la primera.

En Google nos cuentan de qué va el proceso técnico de armonizar:

«Armonizar un piano es el proceso técnico de ajustar la textura y dureza de los macillos (martillos) para moldear el timbre y la calidad del sonido, haciéndolo más brillante, aterciopelado o equilibrado según el gusto del pianista.  Se modifica la textura de los martillos mediante pinchazos con agujas especiales o con el lijado. »

Yo te cuento de qué va el proceso metafórico de armonizar, -o  al menos cómo lo viví yo-:

Descubrir el sonido aterciopelado y equilibrado de uno mismo a través del piano, es una pasada, ha sido y está siendo una experiencia indescriptible…, pues al armonizar a mi piano, una parte de mí también se está armonizando, como si fuéramos un mismo cuerpo (quizás lo seamos, no se).

Llevo casi una década sin grabar ningún álbum y durante los últimos meses he estado buscando y rebuscando en Valencia el estudio de grabación con el piano perfecto, con la suavidad y equilibrio sonoro con el que expresarme libremente, el piano ideal, en el estudio ideal, para grabar un álbum ideal…, pero nada, no daba con él.

Y sorpresa! al descubrir que lo que andaba buscando siempre había estado aquí… pero no lo veía, ni sabía cómo usarlo a mi favor…

El otro día el técnico pinchó y trabajó el fieltro de los martillos de mi piano para cambiar su dureza, los lijó de arriba a abajo y les dió un montón de pinchacitos por doquier, hasta los atravesó de lado a lado con 4 o 5 agujas a la vez, vamos que les dió un meneo y una paliza que paqué!

En ese momento me sentí como el piano, pues reviví cosas… a mi también me han dado y hasta me he dado yo mismo unas palizas que paqué! me han lijado, me han dado pinchacitos por todos lados, pero bueno como dice la famosa frase, «Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia» y eso es otra historia que la dejaremos para otra ocasión…

Porque hoy te quiero compartir el mensaje crudo y directo que el piano me dejó, por si a ti también te sirve;

No esperes más, lo que realmente te va a armonizar no está allá… en un mundo ideal… ni tras las lágrimas en la lluvia, siempre ha estado aquí, en la vida misma, en tus entrañas, en tu alma.

Animo tu valentía y la mía, esa que es capaz de descubrir que quizás detrás de esos pinchacitos que a veces nos atraviesan y duelen, se encuentra la capacidad de armonizar el instrumento con el que vamos a ofrecer nuestro genuino sonido, ese que siempre ha estado ahí, es un sonido bello y no por comparación sino porque se sabe suficiente y conectado con su alma (de piano o de otro tipo), en coherencia consigo mismo y con el mundo.

Es un sonido que expresa libertad.

Por eso te digo, me digo…

Exprésate ya, no busques más, no esperes más, ofrece tu sonido al mundo y usa a la vida como armonizador, ese que todos llevamos dentro, con pinchacitos, lágrimas y todo incluido…

Que pases un bonito día.

Inspirarse

Únete a una comunidad que celebra lo sencillo y lo profundo de cada momento musical. Recibe música inédita, relatos, eventos y reflexiones dos veces al mes. Sin compromiso, puedes cancelar tu suscripción cuando lo desees. Nos vemos dentro!

Sin Comentarios

Publicar un Comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies