Si anormal es fuera de lo normal, asombro podría ser fuera de la sombra. Eso es lo que veo y admiro en la mirada de un niño, su asombro constante en la vida, exponiéndose a la luz plenamente, sin miedo, con asombro y entusiasmo, fuera de la sombras mentales y emocionales, pura inocencia llena de posibilidades.
Fotografía: Sara y Adrian en la playa de Ëzaro, Galicia, Vaciones 2015. Ricardo Andrés Tomás
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